La cuenta regresiva para cada presentación de la Selección Argentina en el Mundial de Fútbol 2026 se vive con intensidad en Coronel Pringles. Mientras miles de vecinos siguen los partidos desde sus hogares, escuelas o lugares de trabajo, en las calles también se percibe el fervor mundialista a través de los tradicionales puestos de venta de artículos celestes y blancos.
Uno de los puntos más emblemáticos es el semáforo ubicado en Avenida 25 de Mayo y Boulevard 13, donde Luis Alberto Suárez vuelve a instalarse, como sucede en cada Copa del Mundo, para ofrecer a los hinchas todo tipo de merchandising relacionado con la Selección Argentina.
Entre camisetas, banderas, gorros, cornetas, pinturas para el rostro y accesorios para los vehículos, Suárez se prepara para acompañar a los pringlenses durante todo el certamen.
"Acá estamos con todo el merchandising, con las camisetas, las banderas, los gorritos, todo, pinturitas, unas cornetas y unas cositas para que la gente hoy se vista de celeste y blanco para alentar a la selección", expresó.
El vendedor destacó que, más allá de los resultados deportivos, el Mundial continúa generando una enorme expectativa, especialmente entre los más jóvenes. "Yo veo que hay mucha gente, y hay chicos que tienen mucho entusiasmo por ganar de nuevo el mundial", afirmó.
A diferencia de otras ediciones, Argentina llega a esta Copa del Mundo como defensora del título, una condición que para muchos hinchas genera tranquilidad, aunque también una gran responsabilidad. Sin embargo, Suárez considera que la ilusión sigue tan vigente como siempre.
"Yo creo mucho en este equipo que ya hace mucho tiempo que viene jugando junto y se va a dar muy bien. Tenemos como quien dice la espada, que es Messi, que es muy desequilibrante, y yo creo que va a estar muy bien", señaló.
Respecto de las posibilidades del conjunto nacional en el campeonato, se mostró optimista aunque prudente. "Yo creo que entre los cuatro primeros estamos, ya que tenemos equipo. Puede pasar porque la pelota es caprichosa, pega en el palo y se va para afuera o pega en el palo y entra, pero tenemos chances de campeonato todavía", sostuvo.
En cuanto a los productos disponibles, Suárez explicó que procura mantener precios accesibles para que todos los vecinos puedan sumarse a la fiesta mundialista. "Tenemos una gorrita de Argentina en 18 mil pesos, una camiseta de adulto en 20 mil y una de niño en 15 mil pesos. Tratamos de poner los precios lo más económicos posibles para que estén al alcance de todo el público", comentó.
También ofrece una amplia variedad de banderas y accesorios. "Tenemos banderas desde 8 mil pesos, otras más grandes de 15 mil y 25 mil pesos, banderitas para los autos, pinturitas y muchas cosas más. Los precios son bastante considerados para que todo el mundo pueda llevar algo", explicó.
Además, confirmó que permanecerá en el mismo lugar durante toda la competencia. "La idea es estar acá cada vez que juegue Argentina. Este lugar es el que siempre ocupo y, si el clima acompaña, seguramente también estaremos algunos días más", indicó.
Mientras el Mundial avanza y la ilusión albiceleste crece partido tras partido, vendedores como Luis Alberto Suárez forman parte del paisaje característico que acompaña cada cita mundialista. Con la bandera argentina flameando en cada esquina y el entusiasmo de los vecinos intacto, Coronel Pringles vuelve a demostrar que cuando juega la Selección, el sentimiento nacional se vive a pleno en cada rincón de la ciudad.